Cada 1 y 2 de noviembre, México abre la puerta a sus muertos. Las ofrendas, el cempasúchil y las calaveras son el resultado de más de cinco siglos de historia: ritos mexicas, calendario católico, grabados populares del Porfiriato y, en el siglo XXI, un reconocimiento de la UNESCO.
Ficha histórica
- Fechas
- 1 de noviembre (niñas, niños y difuntos «chiquitos») y 2 de noviembre (difuntos adultos)
- Raíz prehispánica
- Celebraciones mexicas dedicadas a los muertos y al Mictlán, el inframundo
- Raíz europea
- Día de Todos los Santos y Día de los Fieles Difuntos del calendario católico
- Símbolo moderno
- La Calavera Garbancera de José Guadalupe Posada, bautizada «Catrina» por Diego Rivera en 1947
- Reconocimiento
- Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad (UNESCO, proclamada en 2003 e inscrita en 2008)
Antes de la Conquista: el viaje al Mictlán
Para los pueblos nahuas, la muerte no era un final sino un tránsito. El destino de cada persona dependía de cómo había muerto: los guerreros acompañaban al Sol, quienes morían por causas ligadas al agua iban al Tlalocan y la mayoría emprendía un largo viaje hacia el Mictlán, gobernado por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl. Ese camino duraba cuatro años y tenía nueve niveles.
El calendario mexica dedicaba dos veintenas a los difuntos, conocidas como Miccailhuitontli (fiesta de los muertos pequeños) y Hueymiccaílhuitl (fiesta de los muertos grandes). En ellas se ofrecían alimentos, flores y objetos a quienes habían partido.
El encuentro con el calendario católico
Con la evangelización del siglo XVI, los frailes trasladaron los ritos indígenas a las fechas cristianas del 1 de noviembre (Todos los Santos) y el 2 de noviembre (Fieles Difuntos). El resultado no fue la desaparición de la costumbre antigua sino una mezcla: velas, rezos y cruces junto a la comida preferida del difunto, el copal y las flores amarillas de cempasúchil, cuyo color y aroma guían a las almas de regreso a casa.
El pan de muerto y los dulces de azúcar con forma de calavera son herencia de la época virreinal: el trigo y el azúcar llegaron con los españoles y se adaptaron a una fiesta que ya existía.
Calaveras, sátira y la Catrina
En el siglo XIX nacieron las calaveras literarias: versos en los que vivos muy conocidos aparecían como muertos para burlarse de ellos. Los periódicos populares las publicaban cada noviembre acompañadas de grabados. El más famoso de esos grabadores fue José Guadalupe Posada, que convirtió a las calaveras en críticos de la sociedad porfiriana.
Posada dibujó a una calavera con sombrero elegante para ridiculizar a quienes, teniendo origen humilde, fingían ser europeos: la llamó «Calavera Garbancera». En 1947, Diego Rivera la pintó en su mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, del brazo del propio Posada, y le dio el nombre con el que hoy la conocemos: La Catrina.
La muerte es democrática: güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera.
Frase atribuida a José Guadalupe Posada
Del pueblo al mundo
A lo largo del siglo XX, la celebración se consolidó como símbolo nacional. En 2003 la UNESCO proclamó «Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos» Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, y en 2008 la inscribió en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Desde 2016, además, la Ciudad de México organiza un gran desfile de Día de Muertos.
Cronología
- Siglo XV
Los mexicas celebran a los muertos en dos veintenas de su calendario.
- Siglo XVI
La evangelización une los ritos indígenas a Todos los Santos y Fieles Difuntos.
- Siglo XIX
Aparecen las calaveras literarias en la prensa popular.
- 1912–1913
José Guadalupe Posada graba la Calavera Garbancera.
- 1947
Diego Rivera la llama Catrina en el mural de la Alameda.
- 2003
La UNESCO proclama las fiestas indígenas dedicadas a los muertos.
- 2008
Inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
- Ofrenda con historia: que cada equipo identifique en una ofrenda qué elementos son prehispánicos, cuáles virreinales y cuáles modernos.
- Calaveritas literarias: escribir versos respetuosos sobre personajes históricos estudiados en clase.
- Lectura de imágenes: comparar el Códice Borgia con el grabado de Posada: ¿cómo cambió la forma de representar la muerte?
Preguntas frecuentes
¿Por qué se celebra en dos días?
El 1 de noviembre se recuerda a las niñas y los niños fallecidos y el 2 de noviembre a las personas adultas, siguiendo el calendario católico de Todos los Santos y Fieles Difuntos.
¿Quién creó a La Catrina?
José Guadalupe Posada la grabó hacia 1912–1913 como «Calavera Garbancera». El nombre de Catrina se lo dio Diego Rivera en 1947.
¿Desde cuándo es patrimonio de la humanidad?
La UNESCO la proclamó en 2003 y la inscribió en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial en 2008.
- UNESCO. «Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos», Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
- Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Materiales de divulgación sobre el Día de Muertos y el Mictlán.
- Museo Mural Diego Rivera. Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central (1947).
- Imágenes: Wikimedia Commons (dominio público), con créditos al pie de cada imagen.